lunes, 1 de junio de 2015

Los vínculos del narcotráfico con los servicios de inteligencia en Argentina

Los vínculos del narcotráfico con los servicios de inteligencia en Argentina

El decreto 337 de 1946 que firmó durante su primera presidencia, Juan Domingo Perón, marcó el inicio formal de la Secretaría de Inteligencia. En aquel entonces su nombre era Coordinación de Informaciones de Estado (CIDE). Su rol era coordinar la “inteligencia” en el país desde una estructura superior al de las Fuerzas Armadas y manejada por civiles que proveerían de información al gobierno sobre cuestiones internas y externas. Un militar –Perón- relegaba a la inteligencia militar a un plano secundario. 67 años después, la Presidenta del “gobierno de los derechos humanos”, invertiría los roles. Le devolvería el poder en relación con el manejo de la inteligencia interna a otro militar: César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani. ¿Qué pasó con la histórica SIDE?

El 29 de enero de este año, días después de la extraña muerte del fiscal Alberto Nisman, uno de los supuestos autores del "Watergate Sudamericano", Iván Germán Velázquez habló con Perfil.com después de un silencio con el periodismo de ocho años. Acusado como el "responsable de la operación de espionaje electrónico más grande la historia de América Latina" y de haber ideado un supuesto intento de golpe de Estado contra Néstor Kirchner en lo que se conoció como "Operación Negro el 29", Velázquez arremetió contra Jaime Stiuso. En aquella entrevista, Velázquez dijo: “Hace diez años, la Side dejó de ser lo que era. El menemismo ya estaba la cadena de la felicidad con los periodistas y la división cuasi policial que utilizaban armas, se metían en secuestros y allanamientos que no era algo propio de ese organismo”. Un ex juez de la Nación que prefiere el anonimato recuerda sus encuentros con Stiuso: “Le pedía una escucha de un comisario y él me respondía que “en los secuestros” trabajan en conjunto, así que imaginate que era muy difícil trabajar”. Obviamente, el espía más temido del país no podía morder una de las manos que le daba de comer. Pero, ¿el kirchnerismo no lo sabía?  

“Hubo convivencia durante 10 años en que se fomentó, se aumentó y creo un presupuesto para hacer inteligencia interna”, recordaba Velázquez en la entrevista de fines de enero con Perfil.com. El ex PSA agregaba: “me tocó lidiar con ellos en Ezeiza con la PSA (Policía Seguridad Aeroportuaria). Ellos tenían a su mano derecha, su delegado que permitía el paso de la droga”. La periodista belga, Teresa Dussart va más allá: “En la causa AMIA, Stiuso defendió sus nexos con el subcomisario Juan José Ribelli que se observan en estructuras societarias y en sus nexos con la Casa Rosada”. De hecho, a finales de los noventa,  el ex jefe de la División Automotores de Tigre, todavía no tenía un pasar económico descollante. La década kirchnerista fue su “década ganada” pues se convirtió en un exitoso abogado penalista. Estudió Derecho en la cárcel, al igual que Carlos Telleldín. Casualmente, lo hizo a través de la modalidad a distancia de la Universidad Católica de Salta, Subsede Buenos Aires que tenía un acuerdo con la Gendarmería Nacional. En 1999 atendía el mostrador de Informes de esa Alta Casa de Estudios y vi pasar a Ribelli, Telleldín y también el General Raúl Pedro Ravetti –Director de Contaduría del Ejército, dependencia que aprobó la compra del whisky de Milani- y del informático Diego Lagomarsino. A su vez, allí estudió derecho Gómez Barbella, el fiscal preferido de Gils Carbó. El primer trabajo resonante como abogado que tuvo Ribelli fue el de defender a Esteban Itar Pérez Corradi, el supuesto instigador del triple crimen de General Rodríguez en agosto del 2008. El fantasma del narcotráfico estaba presente. Luego representaría a “Mi Sangre”, Henry de Jesús López Londoño, el narco colombiano más buscado del mundo, apresado en la Argentina, el 30 de octubre del 2012. En aquella oportunidad, los espías colombianos “se cortaron solos” y criticaron duramente a las autoridades argentinas.

La pista narco
Un periodista que declarará ante el juez federal Sebastián Casanello en la causa que investiga a Stiuso por supuesto enriquecimiento ilícito asegura que “hoy los narcos no saben con quién tratar para sacar la droga del país, está todo parado”.  Ejemplifica su hipótesis con la causa “carbón blanco” que Perfil.com informó, en exclusiva, que iniciará su juicio oral, en Resistencia, Chaco, el próximo 11 de junio. En la misma, uno de los imputados es el abogado Carlos Alberto Salvatore, vinculado con los servicios de inteligencia, específicamente con Raúl Martins. Su hija, Lorena, recuerda que Salvatore intercambió correos electrónicos con sus padres para asesorar y solucionar problemas legales en varios de los prostíbulos que regenteaban.

La disolución de la ex SIDE no implicó la regulación de las empresas “muleto” que, con fondos reservados, son utilizadas para lavar dinero. Ese vacío legal, persiste, aseguran desde el Congreso Nacional. Difícil es hallar justificativo a la creación de decenas de empresas por parte de Salvatore y su mujer, Silvia Susana Valles que van desde empresas periodísticas –Online 911 (HASTA EL 2012, sus actuales dueños niegan cualquier tipo de vinculación con los servicios de inteligencia) , La Producciones SRL-, bienes raíces e inmobiliarias –Milenio S.A., Ka and So S.A., Aristóbulo del Valle 2480 S.A., Gral Paunero 2256 S.A., Saint Maxime- o con fines diversos (CS Entertainment Srl, Saint Maxime, Anisa SRL, Libres del Sud S.A., Katrine, La Casal S.A., Casilugi, Abuela Clementina y siguen las firmas).

En la causa “Carbón Blanco” se exportaron casi mil kilos de cocaína a España y Portugal en bolsas de carbón vegetal que se empaquetaban en Quitilipi, provincia del Chaco. Los camiones cisterna llegaban desde Suncho Corral en Santiago del Estero recorrían la ruta 89 hasta la ciudad chaqueña de Quitilipi en la que funcionaba Carbón Vegetal del Litoral SRL a nombre de Juan Carlos Rodríguez. Luego llegaban al puesto de la Aduana en Barranqueras, Chaco y recorrían la ruta 9 hasta llegar a Buenos Aires rumbo a Europa. “Así como lo boletearon a Nisman mañana me boletean a mí. Si pasa algo van a decir que fue la mafia de la droga” denuncia a Perfil.com uno de los involucrados en la causa de narcotráfico más importante de la historia argentina. De hecho, Rodríguez ya está muerto. Murió en la alcaldía de Saenz Peña días después de ser detenido esperando una resolución de la jueza Zunilda Niremperger. El galpón contaba con una habilitación de planta, calificada como confiable según la Aduana. Ello implica que la Aduana Central escanea el 40% de sus productos. En cambio, si la empresa hubiese tenido una habilitación provisoria, se controlaba el total de la carga exportable. Los nexos con el organismo de control nunca fueron investigados a pesar de que las habilitaciones son concedidas por una resolución de la Aduana. 


Aparece Salvatore en Skanska

Pocos recuerdan que el 4 de agosto del 2010, el ex apoderado de la firma Infiniti, Adrián López, acusó al kirchnerismo de ser responsable de los supuestos sobreprecios en el caso Skanska. Lo defendía Luis Sasso y Carlos Alberto Salvatore del estudio jurídico que llevaba su nombre. Adrián López denunciaba a Jorge Telerman, a Néstor Ulloa (ex titular del Fideicomiso Banco Nación) y hasta al conductor televisivo Marcelo Tinelli por emitir facturas truchas en su productora Ideas del Sur. En Infiniti surgían, por primera vez, los prestanombres, una especie que afloró durante “la década ganada”. Adolfo Belloni, era un jubilado que recibía 300 pesitos por mes para aparecer a cargo de la firma junto con un carpintero indigente, Luis Di Biase.

La estafa alcanzó los 1500 millones de pesos. La empresa sueca reconoció la evasión fiscal pero el caso quedó en la nada. Salvatore reapareció denunciando que le harían una cama en una nota en su portal 911. Tendría razón. En diciembre del 2012, lo apresaron en Rosario acusado de ser cabecilla de una banda de traficantes de cocaína. Manejaba un Volvo patente FFF 915, automóvil que reaparecía en la provincia del Chaco sin explicación alguna y con un alto funcionario chaqueño al volante. Son los datos que la justicia local pretende omitir durante el juicio que comenzará en dos semanas en Resistencia. Como así también por qué y quiénes se reunían en el lujoso hotel Gualok de Saenz Peña, Chaco. Más aún, ¿por qué si la droga salió de Buenos Aires la causa no recayó en la justicia federal? ¿Carbón Blanco tuvo relación con el concejal del FPV salteño, Luis Arturo Cifré, que fue detenido en octubre del 2011 con 356 kilos de cocaína cuyo destino era Portugal? El Presidente del Concejo Deliberante de Joaquín V. González era acopiador de carbón. La causa se conoció como “carbón narco” y fue el antecedente de “carbón blanco”. En ambas, las relaciones entre el narcotráfico, la política, organismos de control y servicios de inteligencia, son estrechos.

Por todo ello dejo dos preguntas sin responder: ¿Es cierto que el abogado que constituyó varias empresas de Salvatore fue el mismo de otras tantas de Jaime Stiusso? ¿Qué es House to house SRL? ¿Tendrá algo que ver su socio Leonardo Gastón Salvadore con el abogado detenido?  

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

martes, 28 de abril de 2015

Ogromnoe pasib, Rossiya! Gracias, Rusia!


El 24 de abril, CFK tuiteó Ogromnoe pasib, Rossiya, gracias Rusia! La Presidenta volvió exultante de su gira por el país asiático y su encuentro con Bladimir Putin, un presidente un tanto autoritario, que viola los derechos humanos y persigue a los homosexuales.  En octubre del 2014, los mandatarios habían sellado un acuerdo por la incorporación del canal de televisión estatal ruso en la programación de la TV Digital. En esta ocasión, fueron más allá y firmaron un convenio secreto y preliminar para la construcción de una central nuclear.

Exactamente es un convenio entre Nucleoléctrica Argentina SA (NA-SA) y Rosatom Overseas. Estampó su firma el Ministro de Planificación, Julio De Vido el Presidente de la empresa rusa, Sergei Kirienko. ¿Se acuerdan que hablamos de la venta de uranio enriquecido a Irán? Bueno en el convenio se habla del tema: “Construcción de una planta nuclear con un reactor de uranio enriquecido y agua liviana con tecnología WVER 1000 con una potencia de 1200 megavatios”.

 En solo dos diarios apareció una noticia que precedió al encuentro de Cristina con Putin. Fue Página 12 la excepción que publicó la venta de misiles rusos a Irán. El 17 de abril, la semana anterior a la visita de la Presidenta argentina a Rusia, el diario oficialista le dedicó una carilla a esa información. Tras la liberación de la Casa Blanca de la venta de misiles antiaéreos rusos, Irán adquirió misiles S-300 que serán entregados a Teherán antes de fin de año a pesar de las protestas de Israel y de la derecha norteamericana. Página 12 citó como intermediario de la operación al ministro de Defensa iraní, Husein Dehgan. Rusia tenía prohibida la venta de misiles luego de las cuantiosas sanciones económicas producto de la crisis desatada en Ucracia. Días después, la Presidenta argentina defendería la actuación de Putin en Ucracia contrariando a la ONU y a Obama.

Pero lo que omitió Página 12 mencionar fue el encuentro entre Putin con Hadi Soleimpanpour antes y durante la venta de misiles. Efectivamente el 24 de noviembre del año pasado, el ministro iraní mantuvo un afectuoso encuentro con el Presidente Ruso. La prensa rusa calificó el encuentro como el regreso de “una relación afectuosa” y beneficiosa para ambos países. Pero, ¿Quién es Soleimpanpour? Ese ministro iraní comenzó su carrera política en 1958 como embajador en España. En 1991 se trasladó a la Argentina y llegó a ser Director de las Naciones Unidas en 1995, poco después de la voladura de la AMIA. Su ascendente carrera política continuó en los sucesivos gobiernos iraníes. En la extensa investigación del destituido juez Juan José Galeano, Soleimpanpour figura decenas de veces.

De hecho en la resolución de Galeano del 5 de marzo del 2003 que, al llegar al poder, Néstor Kirchner, tomaría como propia, Soleimpanpour es señalado como uno de los funcionarios iraníes que se instalaron en el país para hacer inteligencia previo y organizar el atentado. Según Galeano en la página 34 de ese informe “se encuentra probado que una de las funciones de Mohsen Rabbani fue la de entrar en contacto con la comunidad musulmana existente en el país, coordinarla, dirigirla y organizarla hacia los propósitos u objetivos que tenía en miras la Revolución Islámica iraní”. Rabbani es defendido por Luis D´elia, aparece en las escuchas telefónicas presentadas en la denuncia con Nisman. En una de ellas se habla de un robo de cargamentos y armas a este sector. A la justicia no le pareció importante. 100 días después del asesinato de Nisman, las escuchas como la denuncia del fiscal Nisman, fueron desestimadas.

Uno de los sospechosos de ser el autor intelectual del más sangriento atentado en la historia argentina, continúa haciendo negocios con países socios de la Argentina y, posiblemente, con nuestro gobierno también. Hoy por hoy, Cristina defiende la “pista siria” y no cree en la investigación que involucraba a funcionarios iraníes. La explicación de Galeano es simple: “Plata, mucha plata”.


Galeano, autor de la investigación del caso AMIA, será enjuiciado y condenado antes de fin de año por encubrir la voladura. Nisman, su sucesor, está muerto. La verdad, parece enterrada.  

Columna de Luis Gasulla en Nadie Duerme. Conducción Damián Glanz Radio Ciudad 
Martes 28 de abril. 6 a 8 horas 

miércoles, 22 de abril de 2015

Estado S.A.: Persecución política en el Estado de todos y todas

Cada vez son más los empleados públicos que se sienten marginados por cuestiones políticas. La apropiación del aparato estatal por unos pocos. Una ONG, Juntos por el Trabajo en Libertad, propone la titánica tarea de nuclearlos y darle voz.
Ni Cristina ni Néstor inventaron nada. Los libros de historia están repletos de anécdotas sobre purgas en organismos del Estado encaradas por el presidente Juan Domingo Perón. Es más, las listas negras y persecuciones no comenzaron en los años ´40 pero, posiblemente se agudizaron en esa época. En ese sentido, el kirchnerismo fue un fiel exponente de lo peor del peronismo clásico. Las oficinas públicas también se dividieron entre fieles e infieles y la meritocracia, sentenciada de muerte. Este grupo de despedidos del Estado proponen recuperar la tradicional carrera administrativa.
En la agencia estatal de noticias denuncian persecuciones políticas bajo la gestión camporista de Santiago Álvarez, heredero del creador del “periodismo militante”, Martín García. Los jóvenes y poderosos gerentes van más allá y, a pesar de llenarse la boca denunciando la violencia de género y reivindicar a una Presidenta mujer, acosan compañeras. Una periodista que prefiere el anonimato denunció ante la justicia al gerente de audiovisuales de Telam por “cosificar a la mujer”, aprietes y “mandarme una patota integrada por pibes de La Cámpora que trabajan con él a insultarme”. La mujer mantuvo una relación durante un año con el gerente de Telam, Marcelo Rielo, hasta que la mujer quedó embarazada: “Me quiso obligar a abortar”. La denunciante terminó perdiendo el embarazo en su séptimo mes y, según su relato, nunca recibió un centavo del gerente. Rielo no quiso hablar del tema. La denunciante asegura que las puertas del periodismo en Telam y otros medios por los que trabajó, hoy le cierran las puertas por influencias de su ex pareja. No sería el único caso en Telam de violencia de género.
Parece una constante. Los jóvenes camporistas que pululan en el Estado ejercen el poder sin concesiones ni respetan reglamentos internos ni sindicatos. Silvina Martínez lo sufrió en la Auditoría General de la Nación y la terminaron echando por hacer su trabajo. Se ocupó de investigar la constitución de The Old Fun vinculada al escándalo Ciccone. La acusaron de ser cómplice del grupo Clarín. En la IGJ, el director también bajó los cuadros a lo Néstor Kirchner. “Mandó a sacar las fotos de los funcionarios de la época de la dictadura y citaba a los empleados de carrera amenazándolos para que actúen como él quería” recuerda Martínez. El hijo de desaparecidos, Norberto Carlos Berner dejó su impronta revanchista creyendo que hacía la revolución en ese organismo de control.
La fueron como a Fernanda Gil en Aerolíneas Argentinos presidida por otro camporista, Mariano Recalde. Gil trabajó en la aerolínea estatizada hasta que no le renovaron el contrato. El resto de sus compañeros sí tuvieron suerte. Casualmente, todos los demás eran militantes de la agrupación juvenil creada, supuestamente, por Máximo Kirchner. Víctor Maiola no quiso dejarle un diezmo a esa agrupación y también se quedó en la calle. La denuncia judicial por discriminación de Gil, auspiciada por Alejandro Sánchez Kalbermatten, puede marcar un antes y un después.
Griselda López Viegas tuvo problemas similares en la cancillería argentina. Su tragedia laboral comenzó cuando la joven Cecilia Nahón, también de La Cámpora, desembarcó allí. Cuando los “chicos” quieren ingresar al Estado, otros deben irse. Las situaciones parecen calcadas. Viegas nunca quiso asistir a las "charlas de adoctrinamiento" y era crítica de la bajada de línea. Hoy está desocupada. Otra de las fundadoras de la ONG, Graciela Bevacqua fue desplazada del Indec en los tiempos en que comenzaban a conocerse los desaguisados en las estadísticas oficiales. María Laura Haag le pasó lo mismo en Secretaría de Energía y Sandra Votta en la Cancillería de Héctor Timmerman.
¿Estás o no con el modelo? La incisiva pregunta con el que muchos empleados estatales deben lidiar amenaza con repetirse en el futuro con otro partido político en el gobierno nacional. Sería la peor herencia del kirchnerismo. Mientras tanto, los apretados de la “década ganada” insisten en refundar el Estado con otros valores.
 Por Luis Gasulla
@luisgasulla

domingo, 5 de abril de 2015

Nisman: La editorial a 60 días de su asesinato en AhoraNC

video 60 días tardó el gobierno argentino en encontrar las razones perfectas para comprender la muerte de un hombre. 60 días en los que pasó de todo. 60 días en que la Presidenta de los 40 millones de argentinos pasó de decir que Nisman se suicidó a que lo asesinaron. 60 días en que Cristina pasó de denunciar a Jaime Stiusso a crucificar al informático Diego Lagomarsino. En dos meses, CFK negó que su ex marido, el Presidente Néstor Kirchner, había sido el responsable de nombrar a Alberto Nisman como fiscal especial para investigar el atentado a la AMIA a gritar que "lo pusimos nosotros". En 60 días, mataron a Nisman tres veces. Pero el fiscal sigue denunciando sus mentiras y sus pactos desde el más allá. Como si tuviese siete vidas. Como si fuese un gato.

House of Cards es, tal vez, la serie más controvertida del siglo XXI. La crudeza y oscuridad de sus protagonistas, salidos de la Casa Blanca norteamericana y del partido demócrata gobernante, no se andan con chiquitas. Son capaces de todo con tal de dominar la política local de una Nación que es la gendarme del Mundo. Su protagonista, el consejero que se convierte en vicepresidente de la Nación, finaliza el primer capítulo de la segunda temporada mirando a cámara en el baño de su casa tras lavarse la cara. Francis Underwood nos mira a todos nosotros y nos dice: "No gastes saliva llorando a la señorita Barnes. Todo gatito llega a ser gato. Al principio, son pequeños, inofensivos, beben su leche a lenguetazos. Pero en cuanto sus garras crecen lo suficiente hacen sangrar, a veces, la mano que los alimenta. Los que escalamos a la cima de la cadena alimenticia debemos ser despiadados. Hay una sola regla: cazar o ser cazado".

Me pregunto si nuestro jefe de gabinete vernáculo, Aníbal Fernández, mira House of Cards. Pero Fernández precede al ficticio Underwood que no siente culpa por haber empujado a la periodista que sabía demasiado hacia las vías del subterráneo. A Barnes le dio primicias, la utilizó en beneficio propio pero formó su naciente carrera periodística. Barnes no tuvo escrúpulos y se acostó con el ascendente político para sentir el poder de las noticias de primera mano. Zoe Barnes se acercó demasiado al cielo como Ícaro. La periodista de House of Cards voló demasiado rápido, desobedeció a su conciencia -a su padre, Dédalo, que le había advertido que no volara demasiado alto-. Alberto Nisman, perdón Zoe Barnes, no le hizo caso. Voló. Más allá de lo permitido. Voló sin importarle las consecuencias. Ambos buscaban, deseaban eso que se conoce como la verdad.

Underwood, el vicepresidente impiadoso y ¿ficticio? de los EEUU nos habla de gatitos que se convierten en gatos y que hacen sangrar la mano que los alimenta. Aníbal Fernández así explicó la supuesta traición de Alberto Nisman: "se gastaba la plata en minas y ñoquis", mientras se cagaba en las 85 víctimas de la AMIA. La Presidenta lo había justificado tiempo atrás: como el Estado somos nosotros, a él lo pusimos para investigar la verdad, pero no cualquier verdad, nuestra verdad. Ayer, el culpable era Irán. A partir del acercamiento a Chávez y a ese país, los culpables deben ser otros. Esa es nuestra la verdad. Hace siete días, Omar Pintos, decía aquí que para Néstor Kirchner había sólo dos tipos de personas: socios o esclavos. Nisman era un esclavo de esa verdad. Su revelación fue su sentencia de muerte. Revelación entendida como rebeldía y como una luz que lo iluminó ante la inmundicia del poder que él mismo sostuvo y conformó durante años. 

Underwood hizo lo que quiso con su periodista confidente. Cuando Barnes preguntó más de la cuenta, le dio el empujón necesario para que se callara para siempre. El kirchnerismo mansilla la memoria del fiscal asesinado, desvía la atención ciudadana hacia su vida privada y enfurece cuando le mencionan la palabra pacto y memorandum. La Presidenta y sus principales funcionarios involucrados en la denuncia de Nisman tenían un móvil para quitárselo de encima. Pero ¿quién fue el Underwood de Nisman? El 60% de la sociedad cree que al fiscal lo mató el gobierno. El 80% cree que nunca se sabrá la verdad. Esa verdad que quemó las alas de Nisman. Como las de íCaro.

jueves, 22 de enero de 2015

Con los tapones de punta ¿Quién mató a Nisman?

El fiscal designado por Néstor Kirchner para investigar el atentado más sangriento de la historia argentina, apareció muerto en su departamento particular en Puerto Madero cuatro días después de denunciar a la mismísima Presidenta de la Nación de negociar impunidad con el gobierno iraní. A partir de ese dato concreto se han elaborado miles de conjeturas e hipótesis. De la teoría del suicidio al fantasma de Jaime Stiuso.
Desde que Alberto Nisman presentó una voluminosa denuncia contra la Presidenta de la Nación y sus allegados, el diputado preferido de La Cámpora, el canciller Héctor Timerman, los dirigentes sociales Luis D´elia y Fernando Esteche, de negociar impunidad con Irán por la causa AMIA, pasó de todo. Una semana antes, tras la presentación del fiscal elegido y sostenido por el kirchnerismo, durante diez años, los medios oficialistas habían quedado descolocados. El gobierno estaba sorprendido como cuando Jorge Bergoglio se transformó en Francisco. Horas después de la denuncia, la agencia de noticias estatal, Telam, publicó una noticia rimbombante: la desmentida de Aníbal Fernández. El resto de los medios afines al gobierno siguieron esa línea. Más tarde comenzó la carrera por destruir al ex fiscal preferido de Néstor y Cristina Kirchner. 

A la noche Nisman explicó en TN su denuncia dejando varias señales de lo que podía pasar con la investigación y con su propia vida. “Hizo todo bien” explicó Laura Muñoz, ex mujer de Alejandro Vandenbroele a Perfil.com. “Habló de su hija de 15 años, de que la investigación le podía costar la vida, hizo referencia a los servicios de inteligencia y de todo el material que poseía” explica la mujer que sufrió aprietes y amenazas vinculados con personas, como su ex pareja, que trabajó para el vicepresidente Amado Boudou. Muñoz cree, visto lo sucedido con Nisman, que "si me hubiesen querido limpiar, lo hubiesen hecho pero sólo me querían asustar". Pero Alberto Nisman apareció muerto 4 días después de esa histórica entrevista con Edgardo Alfano en TN. El fiscal advirtió, ante las pantallas de televisión, que podía salir muerto tras esa denuncia contra Cristina Fernández de Kirchner. Y así fue. Al pasar los días, el gobierno nacional, máximo interesado en que se esclarezca el trágico hecho, ha hecho lo imposible por embarrar la cancha. ¿Por qué?
El impopular suicidio.
A pesar de las rápidas y extensas interpretaciones de Víctor Hugo Morales, nadie cree en la teoría del suicidio de Nisman, horas antes, de lo que habría sido su tarde estelar en el Congreso de la Nación. Extrañamente, el domingo por la noche, periodistas como Rolando Graña, Roberto Navarro y Gerardo Fernández informaron que Nisman nunca llegaría a esa cita. Nadie pide que un periodista revele sus fuentes pero sus sugerencias resultan llamativas. Seguramente la justicia independiente indagará sobre el tema. Tras el escarmiento público del aparato de comunicación oficial, Sergio Berni publicó un comunicado en el que parecía cerrar el caso: Suicidio. Las horas pasaron, miles de argentinos se movilizaron contra el gobierno nacional en las calles, las redes sociales explotaron y el kirchnerismo fue virando su discurso hacia un suicidio inducido por “fuerzas mafiosas” que iban desde las tapas del diario Clarín al fantasmagórico Jaime Stiuso. 

O sea, el aparato oficial quiso convertir a Nisman en Kurt Cobain, el rockero solitario y depresivo que se quitó la vida en el mejor momento de su carrera artística, para transformarlo en títere manejado por el rey de los espías que le tiraba un muerto al gobierno para destruirlo. Mientras tanto, la Presidenta publicaba una extensa carta en Facebook ninguneando a Nisman y a su familia, monopolizando el dolor (una vez más como en la tragedia de Once y las inundaciones en La Plata) y teorizando sobre las deudas de la democracia. Para Cristina, los logros son del kirchnerismo pero las deudas de la democracia, un ente que somos todos y nadie.
Los dichos de Berni 

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, no supo explicar qué hacía en el lugar del crimen confirmando que no es inocente en esta historia. ¿Para qué mintió sobre el conocimiento que él tenía antes de llegar al departamento del fiscal y sobre sus charlas con la madre de la víctima? ¿Por qué dijo que nadie había ingresado al baño y ridiculizó a la fiscal, Viviana Fein, de que no se había constatado si Nisman estaba o no muerto? O mintió porque está ocultando los reales motivos de su presencia en el lugar o está encubriendo a algo o alguien. Increíblemente, aún Berni no será llamado a declarar por la justicia.
Stiuso, el temido Frankenstein del kirchnerismo
En el film, basado en hechos reales, “La vida de los otros”, los servicios de inteligencia de la Alemania Oriental, la Stasi, son capaces de entrar y salir de las viviendas particulares de los espiados sin dejar rastro alguno. En el mundo entero, un testigo que compromete al poder puede morir antes de declarar ante la justicia. Ejemplos sobran. En todo caso, los custodios están para evitar que eso suceda. Si el gobierno sabía, como se infiere de la carta de CFK, que hay sectores mafiosos capaces de “suicidar” a un fiscal, ¿por qué no se pudo evitar? ¿Cómo sabían los diputados Larroque y Julián Domínguez que Nisman volvió apresurado de Europa dejando a su hija de 15 años dos horas abandonada en un aeropuerto internacional? O mienten o están recibiendo información de aquellos agentes que estaban vigilando los movimientos de Nisman.

¿Nisman regresó de sus vacaciones en Europa porque temía por su futuro laboral o por su vida? Es posible suponer que, en un país en el que hasta un niño sabe que se realizan escuchar telefónicas de forma ilegal, Nisman tenía sus teléfonos pinchados y movió el alfil antes que sus flamantes enemigos. Los descolocó. Dio a entender que tenía mucha información y no sólo del caso AMIA. 
Como la teoría del suicidio no “prendió” en la opinión pública, incluso entre sus fanáticos, se demonizó a Stiuso como si fuese Héctor Magnetto. Ambos serían una especie de Pinky y Cerebro capaces de idear planes macabros para conquistar al mundo y, más aún, destituir a la Presidenta de la Nación. Es que la teoría del suicidio tenía un problema para el discurso oficial: ¿Cómo nos victimizamos si el tipo acabó con su vida? El chivo expiatorio era Stiuso que, a esta altura, no sabemos dónde está, qué hizo en las últimas horas ni mucho menos en los últimos diez años. Sus enigmáticas respuestas a la Revista Noticias lo eyectó de su cargo en la Secretaría de Inteligencia o eso nos hicieron creer. 

En noviembre del 2014, entrevisté a la periodista belga, Teresa Dussart, que vive en nuestro país desde hace años y ha investigado el atentado a la AMIA con profundidad. Antes del escándalo me decía: “Nisman es Stiuso. Todos los implicados en la AMIA siguieron actuando, son parte del crimen de ayer y de hoy. Lo que no fue juzgado en 1994 puede volver a matar. Tras el divorcio de Stiuso con el gobierno, en el 2012, luego de la muerte de Néstor Kirchner, todo es posible”, decía Dussart. Según la periodista, Cristina Kirchner no era inocente en esta historia pues había pasado de denunciar la pista local vinculada con la policía bonaerense a ir contra Irán, sin ponerse colorada. En los últimos tiempos, como es de público conocimiento, señalaba la inocencia del país islámico.
Los fanáticos del gobierno se alegraron con la muerte de Nisman. Alex Freyre no fue una excepción. Continuaron difamando al hombre que ya no puede responder. Si la bala que mató a Mariano Ferreyra se llevó a Néstor al más allá, Nisman terminó en las cloacas (como publicó el cantautor Ignacio Copani) por sus supuestos vínculos con Stiuso y por no poder sostener sus, aún más supuestas, mentiras. Mentiras que el gobierno no ha sabido desmentir.
La vida por Cristina

“No viste la cara de Larroque. Estaba pálido, cagado” me dijo un funcionario del Ministerio de Justicia de la Nación que conoce a los protagonistas de esta historia y que tampoco cree que Nisman se mató. “Lo usó Stiuso y después nos tiró el muerto para desligitimar a Cristina” sentencia convencido. Sin embargo, Laura Elías, consultada por Perfil.com, explica el rostro de Larroque, sus ojos vidriosos y las respuestas temerosas a TN de otra forma: “A mi casa venían a comer con José Ottavis –ex pareja de Elías e integrante de La Cámpora- Larroque y Roberto Perdía –ex número 2 de Montoneros-. No es joda. Estoy convencida que gente de este gobierno es capaz de cualquier cosa incluso de mandar a matar a un fiscal para marcar la cancha”.
Elías va más allá: “Un gato cuando está arrinconado y asustado, actúa, ataca. No mide consecuencias”. Según la ex de Ottavis, “el jueguito de los soldados y la política se les fue al carajo”. Por las amenazas que recibió en los últimos años, Elías contó con custodia personal durante meses. “Si me demoraba en el supermercado me enfermaban con llamadas y sino contestaba, rompían la puerta de mi casa”. Laura Muñoz coincide: “tenía la misma custodia que Nisman y les tenía que dar señales de que estaba viva cada dos horas, si no respondía, entraban en mi casa”. ¿Por qué la custodia del fiscalhizo la plancha durante varias horas? ¿Con quién se comunicaron exactamente entre la noche del sábado y la tarde del domingo? ¿Existió zona liberada? ¿Cómo es posible que ningún vecino escuchara el disparo mortal? ¿Podía ingresar el supuesto experto en Informática, Diego Lagomarsino, al departamento de Nisman con un arma de fuego? ¿Por qué la justicia no indagó a este hombre de 35 años que, según se ha difundido, trabajaba para Nisman? Según Muñoz, “una amiga podía visitarme y traer un revólver pero la custodia del fiscal hizo todo mal y los resultados lo demuestran”.
Elisa Ojeda, tía de Carlos Garbuio, uno de los 52 muertos el 22 de febrero del 2012 en la tragedia de Once, cree que “este gobierno es capaz de todo”. Su madre se entrevistó con la Presidenta de la Nación, pocas horas después de la muerte de su hijo Carlos. Cristina le mintió en la cara, la provocó e, incluso, justificó el deceso de Carlos “por viajar adelante”.
En estas horas, el cerrajero que actuó la noche del domingo pasado en la casa del fiscal Nisman, le dijo a la periodista Mercedes Ninci que la puerta de servicio estaba abierta cuando llegó al lugar del crimen. A esta altura, parte del gobierno nacional homenajea a la familia García Belsunce. Nadie puede creer que fueron ellos pero en vez de esclarecer el hecho, parecen empeñados en contradecirse sin cesar. Si la Presidenta cuenta con información reservada que afecta a Stiuso, ¿por qué no pide su captura internacional y sale a la cancha con los tapones de punta que Diana Conti dijo que se utilizarían contra el difundo fiscal ? 

Por Luis Gasulla
@luisgasulla
Perfil.com