lunes, 1 de junio de 2015

Los vínculos del narcotráfico con los servicios de inteligencia en Argentina

Los vínculos del narcotráfico con los servicios de inteligencia en Argentina

El decreto 337 de 1946 que firmó durante su primera presidencia, Juan Domingo Perón, marcó el inicio formal de la Secretaría de Inteligencia. En aquel entonces su nombre era Coordinación de Informaciones de Estado (CIDE). Su rol era coordinar la “inteligencia” en el país desde una estructura superior al de las Fuerzas Armadas y manejada por civiles que proveerían de información al gobierno sobre cuestiones internas y externas. Un militar –Perón- relegaba a la inteligencia militar a un plano secundario. 67 años después, la Presidenta del “gobierno de los derechos humanos”, invertiría los roles. Le devolvería el poder en relación con el manejo de la inteligencia interna a otro militar: César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani. ¿Qué pasó con la histórica SIDE?

El 29 de enero de este año, días después de la extraña muerte del fiscal Alberto Nisman, uno de los supuestos autores del "Watergate Sudamericano", Iván Germán Velázquez habló con Perfil.com después de un silencio con el periodismo de ocho años. Acusado como el "responsable de la operación de espionaje electrónico más grande la historia de América Latina" y de haber ideado un supuesto intento de golpe de Estado contra Néstor Kirchner en lo que se conoció como "Operación Negro el 29", Velázquez arremetió contra Jaime Stiuso. En aquella entrevista, Velázquez dijo: “Hace diez años, la Side dejó de ser lo que era. El menemismo ya estaba la cadena de la felicidad con los periodistas y la división cuasi policial que utilizaban armas, se metían en secuestros y allanamientos que no era algo propio de ese organismo”. Un ex juez de la Nación que prefiere el anonimato recuerda sus encuentros con Stiuso: “Le pedía una escucha de un comisario y él me respondía que “en los secuestros” trabajan en conjunto, así que imaginate que era muy difícil trabajar”. Obviamente, el espía más temido del país no podía morder una de las manos que le daba de comer. Pero, ¿el kirchnerismo no lo sabía?  

“Hubo convivencia durante 10 años en que se fomentó, se aumentó y creo un presupuesto para hacer inteligencia interna”, recordaba Velázquez en la entrevista de fines de enero con Perfil.com. El ex PSA agregaba: “me tocó lidiar con ellos en Ezeiza con la PSA (Policía Seguridad Aeroportuaria). Ellos tenían a su mano derecha, su delegado que permitía el paso de la droga”. La periodista belga, Teresa Dussart va más allá: “En la causa AMIA, Stiuso defendió sus nexos con el subcomisario Juan José Ribelli que se observan en estructuras societarias y en sus nexos con la Casa Rosada”. De hecho, a finales de los noventa,  el ex jefe de la División Automotores de Tigre, todavía no tenía un pasar económico descollante. La década kirchnerista fue su “década ganada” pues se convirtió en un exitoso abogado penalista. Estudió Derecho en la cárcel, al igual que Carlos Telleldín. Casualmente, lo hizo a través de la modalidad a distancia de la Universidad Católica de Salta, Subsede Buenos Aires que tenía un acuerdo con la Gendarmería Nacional. En 1999 atendía el mostrador de Informes de esa Alta Casa de Estudios y vi pasar a Ribelli, Telleldín y también el General Raúl Pedro Ravetti –Director de Contaduría del Ejército, dependencia que aprobó la compra del whisky de Milani- y del informático Diego Lagomarsino. A su vez, allí estudió derecho Gómez Barbella, el fiscal preferido de Gils Carbó. El primer trabajo resonante como abogado que tuvo Ribelli fue el de defender a Esteban Itar Pérez Corradi, el supuesto instigador del triple crimen de General Rodríguez en agosto del 2008. El fantasma del narcotráfico estaba presente. Luego representaría a “Mi Sangre”, Henry de Jesús López Londoño, el narco colombiano más buscado del mundo, apresado en la Argentina, el 30 de octubre del 2012. En aquella oportunidad, los espías colombianos “se cortaron solos” y criticaron duramente a las autoridades argentinas.

La pista narco
Un periodista que declarará ante el juez federal Sebastián Casanello en la causa que investiga a Stiuso por supuesto enriquecimiento ilícito asegura que “hoy los narcos no saben con quién tratar para sacar la droga del país, está todo parado”.  Ejemplifica su hipótesis con la causa “carbón blanco” que Perfil.com informó, en exclusiva, que iniciará su juicio oral, en Resistencia, Chaco, el próximo 11 de junio. En la misma, uno de los imputados es el abogado Carlos Alberto Salvatore, vinculado con los servicios de inteligencia, específicamente con Raúl Martins. Su hija, Lorena, recuerda que Salvatore intercambió correos electrónicos con sus padres para asesorar y solucionar problemas legales en varios de los prostíbulos que regenteaban.

La disolución de la ex SIDE no implicó la regulación de las empresas “muleto” que, con fondos reservados, son utilizadas para lavar dinero. Ese vacío legal, persiste, aseguran desde el Congreso Nacional. Difícil es hallar justificativo a la creación de decenas de empresas por parte de Salvatore y su mujer, Silvia Susana Valles que van desde empresas periodísticas –Online 911 (HASTA EL 2012, sus actuales dueños niegan cualquier tipo de vinculación con los servicios de inteligencia) , La Producciones SRL-, bienes raíces e inmobiliarias –Milenio S.A., Ka and So S.A., Aristóbulo del Valle 2480 S.A., Gral Paunero 2256 S.A., Saint Maxime- o con fines diversos (CS Entertainment Srl, Saint Maxime, Anisa SRL, Libres del Sud S.A., Katrine, La Casal S.A., Casilugi, Abuela Clementina y siguen las firmas).

En la causa “Carbón Blanco” se exportaron casi mil kilos de cocaína a España y Portugal en bolsas de carbón vegetal que se empaquetaban en Quitilipi, provincia del Chaco. Los camiones cisterna llegaban desde Suncho Corral en Santiago del Estero recorrían la ruta 89 hasta la ciudad chaqueña de Quitilipi en la que funcionaba Carbón Vegetal del Litoral SRL a nombre de Juan Carlos Rodríguez. Luego llegaban al puesto de la Aduana en Barranqueras, Chaco y recorrían la ruta 9 hasta llegar a Buenos Aires rumbo a Europa. “Así como lo boletearon a Nisman mañana me boletean a mí. Si pasa algo van a decir que fue la mafia de la droga” denuncia a Perfil.com uno de los involucrados en la causa de narcotráfico más importante de la historia argentina. De hecho, Rodríguez ya está muerto. Murió en la alcaldía de Saenz Peña días después de ser detenido esperando una resolución de la jueza Zunilda Niremperger. El galpón contaba con una habilitación de planta, calificada como confiable según la Aduana. Ello implica que la Aduana Central escanea el 40% de sus productos. En cambio, si la empresa hubiese tenido una habilitación provisoria, se controlaba el total de la carga exportable. Los nexos con el organismo de control nunca fueron investigados a pesar de que las habilitaciones son concedidas por una resolución de la Aduana. 


Aparece Salvatore en Skanska

Pocos recuerdan que el 4 de agosto del 2010, el ex apoderado de la firma Infiniti, Adrián López, acusó al kirchnerismo de ser responsable de los supuestos sobreprecios en el caso Skanska. Lo defendía Luis Sasso y Carlos Alberto Salvatore del estudio jurídico que llevaba su nombre. Adrián López denunciaba a Jorge Telerman, a Néstor Ulloa (ex titular del Fideicomiso Banco Nación) y hasta al conductor televisivo Marcelo Tinelli por emitir facturas truchas en su productora Ideas del Sur. En Infiniti surgían, por primera vez, los prestanombres, una especie que afloró durante “la década ganada”. Adolfo Belloni, era un jubilado que recibía 300 pesitos por mes para aparecer a cargo de la firma junto con un carpintero indigente, Luis Di Biase.

La estafa alcanzó los 1500 millones de pesos. La empresa sueca reconoció la evasión fiscal pero el caso quedó en la nada. Salvatore reapareció denunciando que le harían una cama en una nota en su portal 911. Tendría razón. En diciembre del 2012, lo apresaron en Rosario acusado de ser cabecilla de una banda de traficantes de cocaína. Manejaba un Volvo patente FFF 915, automóvil que reaparecía en la provincia del Chaco sin explicación alguna y con un alto funcionario chaqueño al volante. Son los datos que la justicia local pretende omitir durante el juicio que comenzará en dos semanas en Resistencia. Como así también por qué y quiénes se reunían en el lujoso hotel Gualok de Saenz Peña, Chaco. Más aún, ¿por qué si la droga salió de Buenos Aires la causa no recayó en la justicia federal? ¿Carbón Blanco tuvo relación con el concejal del FPV salteño, Luis Arturo Cifré, que fue detenido en octubre del 2011 con 356 kilos de cocaína cuyo destino era Portugal? El Presidente del Concejo Deliberante de Joaquín V. González era acopiador de carbón. La causa se conoció como “carbón narco” y fue el antecedente de “carbón blanco”. En ambas, las relaciones entre el narcotráfico, la política, organismos de control y servicios de inteligencia, son estrechos.

Por todo ello dejo dos preguntas sin responder: ¿Es cierto que el abogado que constituyó varias empresas de Salvatore fue el mismo de otras tantas de Jaime Stiusso? ¿Qué es House to house SRL? ¿Tendrá algo que ver su socio Leonardo Gastón Salvadore con el abogado detenido?  

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

2 comentarios:

  1. Detrás de la pantalla de "periodista" este señor es en este tiempo, por estrategia patronal, un operador para favorecer a los narcos desviando la atención hacia algunos políticos con chances de ser continuadores del Proyecto Nacional.
    Hay elementos contundentes que demuestran su diálogo fluido con el submundo en una especie de trueque para los intereses de los grupos económicos que operan para volver a gobernar la argentina.
    Luis Gasulla es un personaje absolutamente menor, degradado, sin ética. Un escriba del poder.

    ResponderEliminar